Ahora que se acerca el verano y tenemos la oportunidad de lucir los pies, que durante todo el invierno los hemos embutido en calcetines, medias, zapatos más gruesos y botas, aunque el cuidado de los pies debemos tenerlo siempre, en la época veraniega un poco más para que luzcan esplendidos.

El primer cuidado y más importante, es elegir un calzado cómodo, de un material transpirable, flexible y natural.
La horma que sea ancha y de punta redondeada que sujete bien el pie, mejor cordones, velcro o elásticos, las suelas que no sean demasiado finas y antideslizantes para evitar caídas, el tacón entre 3 y 5 cms. Evitar las costuras en la posible. Un mal calzado puede traer muchos problemas que afectan a todo el organismo, produciendo malas posturas e incluso modificaciones en la estructura con el tiempo, como las dureza, los callos los juanetes, uñas encarnadas, problemas cardiovasculares, pues al estar lejos del corazón, la llegada de sangre y el retorno venoso, puede tener dificultades dando lugar a varices y edemas, cuestión que debemos tener muy presente sobre todo si somos diabéticos.
A las mujeres los zapatos y sandalias de tacón alto, nos hacen más estilizadas y las piernas más bonitas, pero también son los que más nos perjudican, tenemos que intentar llevarlos en ocasiones puntuales, los zapatos totalmente planos, tipo bailarinas tampoco son buenos el tacón ideal es entre 3 a 5 cm, tenemos que cambiar de calzado todos los días, las deportivas que son cómodas, tampoco son adecuadas para llevarlas habitualmente.
Ahora para tener los pies bonitos y relajados lo que tenemos que hacer al menos una vez por semana es.
Cortar las uñas rectas, mejor con alicates especiales, sin darles forma redondeada porque pueden provocar que se encarnen las uñas, limarlas con limas de cartón o esmeril, las metálicas las hacer frágiles y las abren en capas. Para eliminar durezas y callosidades, es eficaz la piedra Pómez “la de toda la vida”.
Cuando tenemos los pies cansados, para conseguir un efecto relajante, vasodilatador y desodorante, introducirlos en agua tibia con medio pomelo, también otro baño que es aconsejable, es poner al agua un puñado de sal marina, con menta, nos dará frescor.
Es conveniente hacer baños de contraste en la ducha con el chorro de agua caliente (2 minutos) alternando con agua fría (30 seg) así estimulamos la circulación.

Lavarlos con jabón neutro y una vez a la semana darles un masaje con crema exfoliante para quitar las células muertas y dejar la piel para que absorba bien una crema hidr
atante, suavizando y revitalizando todas las zonas, poner especial cuidado en las talones, se resecan y se pueden agrietar, secar bien entre los dedos para evitar hongos. Las cremas que sean ricas en ingredientes oleaginosos, el aceite virgen extra también es bueno y si esto lo haces por la noche ponte unos calcetines de algodón durante unas horas y absorberá mejor la hidratación.

Siempre que puedas andar descalzos por la hierba. Refresca y relaja ó en la orilla del mar pisando la arena, es un masaje ideal y fortalece nuestros pies.